El medio eléctrico ha hecho que las barreras de la comunicación desaparezcan. El tiempo y el espacio se han extinguido. Lo que antes se llamaba público (entes aislados con puntos de vista diferentes) el medio eléctrico lo distribuye y lo conforma en una masa (entes relacionados entre sí, obligados al compromiso y a la participación). Por lo tanto ya no existen entes aislados, todos vivimos en una aldea global, la cual constantemente está siendo bombardeada con información nueva, una tras otra, sin parar.
Según McLuhan, “Ahora vivimos con los vivos en una aldea global… un suceder simultaneo. Hemos vuelto al espacio acústico. Hemos comenzado a reestructurar el sentimiento primordial, las emociones tribales de las cuales nos divorciaron varios siglos de alfabetismo”.
Es decir, debemos vivir con los vivos, vivir de acuerdo a lo que verdaderamente está pasando a nuestro alrededor, sin hacer caso omiso a los nuevos procesos comunicacionales y su influencia en la sociedad, y dejando atrás el proceso mecánico obsoleto.